Todo pintaba para ser una auténtica fiesta y una goleada de escándalo a favor de nuestras Águilas. El Club América salió a devorarse la cancha y, antes de cumplirse los primeros 15 minutos, ya se había puesto 2-0 arriba en el marcador gracias a los espectaculares golazos de Brian Rodríguez y Erick Sánchez, augurando una noche tranquila en la vital visita frente a León.

Sin embargo, el exceso de confianza le pasó una factura muy cara al equipo de Coapa. De manera increíble, las Águilas bajaron la guardia y se dejaron empatar el encuentro justo antes de irse al descanso, complicando un escenario que parecía resuelto. Para la parte complementaria, el duelo se tornó sumamente ríspido y equilibrado, hasta que una dramática intervención arbitral terminó por inclinar la balanza a nuestro favor en la recta final del choque.

El agónico penal por mano que Alejandro Zendejas transformó en gol

Corría el minuto 72 del encuentro cuando la tensión llegó a su punto máximo. Tras un peligroso tiro de esquina cobrado por el propio Alejandro Zendejas, el esférico terminó impactando de lleno en el brazo del futbolista esmeralda, Ismael Díaz, dentro del área. En primera instancia, el silbante mundialista César Arturo Ramos decidió dejar correr la jugada, desatando la exigencia y la furia en el banquillo azulcrema.

Afortunadamente, la justicia se hizo presente desde la cabina del VAR. Ramos Palazuelos fue llamado a revisión y, tras observar detenidamente la repetición en las pantallas, rectificó su decisión inicial y señaló la pena máxima a favor del América. Con nervios de acero, Alejandro Zendejas tomó el balón y cobró con maestría desde los once pasos para sellar el tercer tanto de las Águilas, recuperando la valiosa ventaja justo en el cierre del partido y acercando al equipo a un triunfo de auténtico oro.