El glorioso Club América cumplió con su estricta obligación y doblegó 2-0 a Mazatlán en un partido donde el marcador se quedó verdaderamente corto. A pesar de que nuestras Águilas generaron el peligro necesario para llevarse una ventaja muchísimo más escandalosa, este triunfo bastó para apagar las alarmas y devolverle la sonrisa a toda la afición azulcrema.
Con estas tres unidades vitales, el conjunto de Coapa provocó un auténtico terremoto en la clasificación. El equipo alcanzó la valiosa marca de los 17 puntos, escalando posiciones de forma espectacular para meterse de nueva cuenta en la anhelada zona de Liguilla, demostrando que al gigante de México jamás se le debe dar por muerto en el campeonato.
América vuelve a la zona de Liguilla tras ganar en casa
La victoria sobre los Cañoneros representó una inyección anímica inmejorable, pero en las instalaciones no hay tiempo para relajarse. El calendario que se avecina exige concentración absoluta, pues el histórico tricampeón del balompié nacional entrará a una fase de máxima tensión donde no se permiten más caídas dolorosas ante su gente.
Ahora, la plantilla azulcrema deberá afrontar un tramo totalmente definitivo enfrentándose a rivales directos que también pelean con uñas y dientes por un codiciado boleto. Estos próximos cruces serán finales adelantadas donde la escuadra tendrá que revalidar su resurgimiento y defender a muerte su recién recuperado puesto en la tabla general.
Conseguir la mayor cantidad de triunfos en esta etapa será la única vía para asegurar la clasificación sin depender de otros resultados. La hinchada exige ver a su equipo arrollando, y con el funcionamiento mostrado recientemente, queda claro que absolutamente nadie querrá cruzarse con nuestra institución en el camino hacia un nuevo título.
