El inmueble de la colonia Nochebuena fungió como la casa temporal del cuadro varonil durante los dos años que requirió la remodelación del Coloso de Santa Úrsula. Tras la reinauguración de dicho escenario, se confirmó formalmente que el América Femenil, flamante monarca del torneo Clausura 2026, asumirá el control permanente de este recinto como su hogar oficial exclusivo.

Pese a que el circuito de las mujeres concluyó sus actividades, el mítico inmueble capitalino no se quedará sin registrar movimiento en sus tribunas. En un acto que roza la ironía pura, uno de los máximos oponentes de la institución azulcrema tuvo que alquilar la casa de las campeonas para poder jugar la gran final del balompié nacional.

¿Cómo maquillarán el vestidor de las Águilas para ocultar la paternidad americanista?

De acuerdo con las imágenes difundidas por el diario Récord, decenas de botes de pintura y personal operativo arribaron a la nueva fortaleza del cuadro americanista. El objetivo de esta mudanza de emergencia es disfrazar únicamente las paredes del vestidor local con los colores de Cruz Azul para intentar borrar, al menos por unas horas y puertas adentro, el predominante sello amarillo de Coapa.

Esta desesperada metamorfosis interna busca que la plantilla celeste se sienta cobijada en un escenario donde administrativamente serán locales frente a Pumas, sin que se toquen las gradas ni los exteriores. Resulta un chiste geopolítico que el cuadro cementero encare el duelo definitivo en la fortaleza de las Águilas, consolidando un semestre de nómadas donde circularon como arrimados por tres estadios distintos en la Liga MX.

El hecho de tener que pintar un vestidor ajeno acentúa la histórica realidad de una escuadra que sigue sin construir un patrimonio propio. Mientras el Club América presume estabilidad de infraestructura y dos estadios de élite para sus ramas, su acérrimo rival deberá disputar la gloria liguera pagando renta y maquillando una zona privada de la casa que le pertenece legítimamente al americanismo.