El empate 3-3 entre América y Pumas no solo dejó emociones dentro del campo, también desató una tormenta fuera de él. Horas después del partido, Pumas presentó una queja ante la Comisión de Arbitraje por una supuesta alineación indebida, buscando ganar el encuentro en la mesa.

Sin embargo, la polémica tomó otro rumbo. La cédula arbitral presentada por Luis Enrique Santander ya había aclarado que no existía tal infracción, algo que fue confirmado oficialmente. Cuando parecía que el tema quedaba cerrado, una declaración encendió nuevamente la controversia.

Acusan al árbitro Santander de corrupción

Durante un programa de ESPN, José Ramón Fernández lanzó una fuerte acusación al señalar al árbitro Luis Enrique Santander por supuesta corrupción, insinuando que favoreció al América en la decisión de no sancionar la alineación indebida.

Las palabras generaron un inmediato impacto en la mesa, especialmente cuando Álvaro Morales lo cuestionó directamente sobre si tenía pruebas para sostener una afirmación de ese calibre. Fue entonces cuando la situación dio un giro inesperado.

Fernández terminó matizando sus declaraciones, asegurando que hablaba “al tanteo”, lo que dejó más dudas que certezas sobre la acusación inicial. En medio de una Liguilla caliente, el ruido mediático vuelve a colocar al América en el centro de la polémica, aunque esta vez, sin fundamentos confirmados.