Las horas posteriores al electrizante empate a tres goles en la ida de los Cuartos de Final han sido de una tensión absoluta por la supuesta alineación indebida cometida por el Club América. Tras los cambios realizados en el segundo tiempo debido al protocolo de conmoción de Sebastián Cáceres, el entorno de Pumas reclamaba una victoria por reglamento 3-0, e incluso se llegó a especular con una descalificación directa del torneo.

Lo que muchos consideraban un pase automático para los universitarios a las Semifinales se convirtió en un juego de nervios a la espera de un pronunciamiento oficial. Mientras la afición azulcrema temía lo peor, el acta de Luis Enrique Santander ya arrojaba pistas sobre lo que realmente sucedió en la cédula arbitral, dejando la moneda en el aire hasta el último minuto.

La resolución oficial de la Comisión Disciplinaria sobre el caso de la alineación indebida

La Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Fútbol rompió el silencio y confirmó, a través de un comunicado oficial, que no existió alineación indebida por parte del conjunto de Coapa. El organismo determinó que el club no infringió el reglamento en cuanto a la elegibilidad de sus jugadores durante la polémica sustitución de Cáceres, desactivando la bomba que pretendía arrebatarle el resultado obtenido en la cancha al equipo de André Jardine.

A pesar de que el marcador de 3-3 se mantiene intacto, el Nido no salió completamente ileso de la revisión administrativa. Bajo el Artículo 51 del reglamento de sanciones, se determinó que el América deberá pagar una multa económica por no respetar el número de oportunidades o momentos previstos para realizar las modificaciones. Es un golpe al bolsillo y un fuerte llamado de atención para el cuerpo técnico y los oficiales del encuentro, pero sin impacto en los puntos.

Con la polémica cerrada en el escritorio, el americanismo respira aliviado y enfoca toda su artillería en el duelo decisivo del próximo domingo 10 de mayo en Ciudad Universitaria. La serie se definirá en el campo de juego para conocer al último semifinalista del Clausura 2026, en una batalla donde ya no habrá espacio para errores de ningún tipo.