El periodo de preparación veraniego ha llegado formalmente a su fin en el campamento azulcrema tras disputarse el tercer y último compromiso amistoso en territorio estadounidense. El cuerpo técnico encaró este duelo en condición de visitante con la máxima seriedad, entendiendo que el margen de error se ha reducido al mínimo.

Para la fanaticada de las Águilas, este enfrentamiento significó el parámetro más real de cara a las altas exigencias del balompié nacional. La estructura futbolística mostrada en la cancha de California ofreció las conclusiones definitivas sobre el estado físico y el entendimiento colectivo del plantel antes de volver a México.