El último mercado de fichajes en el Nido fue una auténtica guerra de poder. Mientras la directiva barajaba diversas opciones, André Jardine dio un golpe en la mesa y exigió nombres específicos para apuntalar su proyecto deportivo. Sin embargo, lo que se prometía como una revolución de calidad para el más grande de México se ha convertido en una pesadilla de bajo rendimiento que tiene a las oficinas de Coapa en un estado de ebullición absoluto.

La decepción no solo vive en la tribuna, sino que ha penetrado en lo más profundo de las entrañas del club. La apuesta por el talento brasileño no está rindiendo los frutos esperados y el mal momento del equipo ha servido para que las voces críticas señalen directamente a quienes debían ser los líderes del plantel, desatando una crisis de confianza que amenaza con fracturar la relación entre el cuerpo técnico y la directiva.

Los nombres que ya sentenciaron en Coapa

De acuerdo con información revelada por el diario Marca en su edición para México, dentro del Club América ya existen personalidades de peso que están totalmente inconformes con el aporte de Raphael Veiga y Vinicius Lima. Ambos llegaron con cartel de figuras tras las insistentes peticiones de su compatriota en el banquillo, pero en el campo de juego han quedado a deber, mostrando una falta de adaptación que resulta inexplicable para su jerarquía.

El caso de Lima es el que más indignación genera en el entorno azulcrema; a pesar de su exitoso pasado en el Fluminense, el mediocampista ni siquiera ha logrado ganarse un puesto en el once titular, siendo una sombra de lo que se esperaba de él. Esta situación ha provocado que la inteligencia deportiva empiece a moverse con urgencia, poniendo la lupa sobre nuevos perfiles, donde el nombre de Ezequiel Bullaude, actual figura de Santos Laguna, ha comenzado a sonar con fuerza para rescatar el medio campo.

El futuro de estos futbolistas pende de un hilo mientras el cierre del torneo se acerca peligrosamente. Si Veiga y Lima no logran revertir esta imagen de “fichajes fallidos” en las próximas semanas, la reestructuración de verano podría ser mucho más agresiva de lo planeado originalmente. El americanismo no espera a nadie, y en el Nido ya se empieza a cocinar un plan de emergencia para corregir los errores de una planeación que, hoy por hoy, luce totalmente fracturada.