El paso de Julián Quiñones por la Copa del Mundo dejó una huella imborrable. Con cuatro anotaciones y una asistencia, el atacante igualó la cifra histórica de Javier Hernández y Luis Hernández en el torneo. Sin embargo, la dolorosa eliminación del combinado nacional en los octavos de final dejó una herida abierta.
La decisión de retirarlo del campo en los minutos decisivos frente a Inglaterra desató severos cuestionamientos hacia el cuerpo técnico de Javier Aguirre. La sorpresiva ausencia de su potencia física y contundencia en el tramo final terminó por marcar el rumbo del encuentro disputado en la capital.
La sincera postura de Julián Quiñones
A dos semanas de la despedida, se filtró un video en redes sociales mientras el futbolista se realizaba un tatuaje. Al ser cuestionado sobre la determinación del estratega en pleno partido, el ex-América lanzó una reacción fiel a su estilo: “Ah, sí se mamó… se equivocó el viejo”, expresando su desaprobación.
La contundente declaración del atacante reflejó la frustración de la afición mexicana, que aún se cuestiona qué habría sucedido si permanecía en el terreno de juego. Su jerarquía para definir partidos de alta exigencia se extrañó en los momentos donde el equipo azteca más requería de gol en la cita delMundial 2026.
Aunque la brillante actuación individual del romperredes quedará en los libros del futbol mexicano, el sabor agridulce permanece intacto. El episodio reabre la discusión sobre la toma de decisiones en el banquillo durante los momentos límite del certamen internacional.
