Hola, qué tal, amigos de Águilas Monumental. Aquí su colaborador y amigo, Iván Dávila, una vez más, y en esta ocasión quiero platicar con ustedes sobre lo que se viene para el equipo en el Apertura 2026. Debo decirlo con claridad: el panorama no es nada alentador, porque América está a punto de comenzar una nueva competencia rodeado de dudas y con una plantilla que parece lejos de estar terminada.

Después de la eliminación en el Clausura 2026, Santiago Baños tuvo tiempo suficiente para analizar lo ocurrido y realizar modificaciones importantes en el plantel. Sin embargo, el nuevo torneo está por comenzar y hasta el momento no se ha hecho oficial ningún fichaje. Para una institución con las exigencias del América, llegar al debut sin refuerzos importantes no puede considerarse algo normal ni justificarse únicamente con la complejidad del mercado.

Es verdad que el cambio de entrenador y la llegada de Guillermo Almada pudieron complicar la planificación deportiva. Un nuevo cuerpo técnico necesita evaluar futbolistas, establecer prioridades y definir qué posiciones deben reforzarse. No obstante, estos movimientos tampoco pueden servir como excusa para la falta de contrataciones, especialmente porque la directiva conocía desde hace semanas las principales carencias del equipo.

Guillermo Almada no tendrá una tarea fácil con América. (@ClubAmerica)

Además, esta situación no es nueva durante la gestión de Santiago Baños. A lo largo de su etapa en el Club América, varios refuerzos han llegado tarde, cuando los campeonatos ya comenzaron y el entrenador tuvo que disputar las primeras jornadas con un equipo incompleto. Esa falta de planeación ha provocado problemas de adaptación y ha obligado al América a conceder ventajas innecesarias frente a rivales que sí conformaron sus plantillas con anticipación.

Guillermo Almada tiene una tarea titánica

El contexto económico posterior al Mundial 2026 tampoco parece ser el mejor y desde la cúpula del club se mantiene una postura conservadora con las inversiones. Por eso, al menos por ahora, América tiene una de sus plantillas menos completas de los últimos años para comenzar un torneo. Guillermo Almada enfrenta una tarea titánica: deberá obtener resultados inmediatos, competir por el campeonato y soportar la presión de dirigir al equipo más grande y exigente de México sin contar todavía con todas las herramientas necesarias.