Hola, ¿qué tal, amigos de América Monumental? Aquí su amigo Iván Dávila, redactor y colaborador de esta página. En esta ocasión quiero platicar con ustedes sobre un tema que toca fibras sensibles a más de uno, incluyendo a un servidor: el final de la carrera de Guillermo Ochoa, histórico guardameta mexicano, leyenda de los Mundiales y del Club América.
Porque más allá de gustos, críticas o debates, hablar de Memo Ochoa es hablar de un futbolista que marcó época. Durante más de 20 años, el arquero mexicano nos deleitó con atajadas inolvidables, noches históricas y momentos que siempre quedarán en la memoria de muchos aficionados. Para el americanismo, además, no se trata de cualquier nombre: se trata de uno de los grandes símbolos surgidos del Nido.
Por eso, a título personal, considero que Guillermo Ochoa merece un último gran momento en una Copa del Mundo. No vería nada descabellado que pudiera tener actividad, ya sea en el partido contra Corea del Sur de este jueves o frente a Chequia, en la última jornada de la fase de grupos. Sería una oportunidad emotiva, pero también futbolísticamente entendible por todo lo que Memo ha representado en escenarios de máxima presión.
Y es que Ochoa ha demostrado ser un guardameta seguro en Copas del Mundo. Pocas veces le ha pesado el escenario y, ante las dudas que ha dejado Raúl “Tala” Rangel, no me parecería fuera de lugar que Memo pudiera tener minutos en esta justa mundialista. Para mí, y seguramente para muchos, sería un premio muy merecido para quien puede ser considerado el mejor guardameta mexicano que ha existido hasta ahora.
¿Por qué Guillermo Ochoa se retira de las canchas?
Además, este cierre tiene un peso todavía más especial, porque Guillermo Ochoa no piensa seguir con su carrera de clubes después de la Copa del Mundo. Para él, el futbol ya no tendría el mismo sentido sin la Selección Mexicana, por lo que, tras 22 años de trayectoria, Memo está cerca de bajar el telón de una carrera enorme. Y qué mejor manera de hacerlo que con un último capítulo mundialista, cerrando con broche de oro un legado que quedará para la historia.
