Las Águilas estaban viviendo una auténtica noche de pesadilla en el Pedregal. Muy temprano en el encuentro, el conjunto azulcrema se vio sorprendido y quedó abajo en el marcador por tres goles a cero, una losa que parecía imposible de levantar y que obligaba a anotar cuatro tantos para poder soñar con las Semifinales. El silencio se apoderaba de la afición mientras el equipo parecía no encontrar respuestas en la cancha.

Cuando todo el americanismo se sentía completamente noqueado y la eliminación parecía un hecho consumado, apareció una figura formada en las fuerzas básicas para encender la chispa. Un joven delantero, con el ADN de Coapa en las venas, dio un golpe de autoridad que cambió la energía del Clásico Capitalino en un abrir y cerrar de ojos, demostrando que en el nido nadie se rinde antes de tiempo.

El “bombazo” juvenil que sacudió la Liguilla

La reacción llegó al minuto 30 de forma espectacular. Alejandro Zendejas cobró un tiro de esquina con precisión quirúrgica por la punta izquierda, encontrando la humanidad de Patricio Salas dentro del área. El atacante de 21 años aprovechó su potencia física y sus más de 1.85 metros de estatura para ganar la posición y mandar el balón al fondo de las redes, marcando así su primer gol en Liguilla y devolviendo el aliento a los miles de seguidores azulcremas.

Salas está demostrando con creces que no le pesan los escenarios de máxima presión y que es un especialista en citas de alto calibre. Cabe recordar que su primer gol como profesional lo firmó ante Cruz Azul en un Clásico Joven y que apenas hace unos días puso una asistencia clave en el juego de ida ante la UNAM. Su capacidad para aparecer cuando las papas queman lo está consolidando como el revulsivo de lujo que el club necesitaba.

Aunque la misión sigue siendo titánica, este tanto ha puesto a dudar a la zaga universitaria y le ha devuelto la memoria futbolística al equipo de Jardine. El impacto de “Pato” va más allá del marcador; es el mensaje de que el orgullo del Más Grande sigue intacto a pesar del marcador adverso. Ahora, con el impulso anímico de su canterano, las Águilas buscarán una remontada que parecía una utopía hace apenas unos minutos.